Gianni Infantino continúa al frente de la FIFA, pero enfrenta uno de los momentos más delicados de su presidencia. La crisis se desató por el polémico proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que contemplaba la participación de inversionistas privados en una nueva estructura comercial relacionada con los derechos del Mundial.
El proyecto, valorado en aproximadamente 4.200 millones de dólares, provocó una fuerte reacción de varias confederaciones, especialmente de la UEFA, que cuestionó la manera en que se manejó la propuesta y la falta de consulta previa. Ante la presión, FIFA retiró el proyecto y reconoció que el proceso no fue gestionado correctamente. (Reuters)
La situación llegó a un punto crítico durante una reunión de emergencia en Marruecos. Después del encuentro, la FIFA confirmó que Infantino mantiene el respaldo total de la dirección de la organización y continuará ejerciendo como presidente. Sin embargo, la UEFA mantiene su amenaza de boicotear competiciones de la FIFA si no se resuelven las diferencias de gobernanza. (Reuters)
El panorama también tiene una dimensión política. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, expresó públicamente que ya no tiene confianza en Infantino, mientras continúan las críticas sobre la gestión y la gobernanza de la FIFA. (AP News)