El portero del Napoli, Vanja Milinković-Savić, rompió un récord “extraño” relacionado con la velocidad de un penal que ejecutó: su disparo alcanzó alrededor de 130 km/h, lo cual lo coloca entre los tiros de penal más potentes registrados y superaría marcas anteriores de velocidad para un penal si se confirma oficialmente.
Lo curioso —y lo que hizo que se hable de que “rompió el récord dos veces el mismo día”— es que este impresionante lanzamiento no sólo fue registrado como uno de los más fuertes, sino que se difundió repetidamente en redes, recreando y confirmando su potencia inusual varias veces en un mismo evento (tanto en el encuentro frente al Cagliari en la Copa Italia como al repostearse en clips y análisis).